MontbazinPueblo milenario entre colinas y viñedos
Montbazin tiene algo que cautiva de inmediato. Encaramado entre las colinas de la Moure y la cuenca de Thau, este pueblo del Languedoc rezuma la dulzura de la vida sureña en cada calle, cada terraza, cada copa de vino servida a la sombra de un plátano. Sus pintorescas callejuelas, su jardín mediterráneo abierto a todos, sus viñedos con variedades galardonadas y sus casas de viticultores del siglo XIX componen un generoso escenario que se disfruta descubriendo sin prisas. La capilla de Saint-Pierre, con sus frescos románicos de inspiración italo-bizantina únicos en la región, añade a este cuadro una profundidad histórica que sorprende gratamente.
Y para los amantes del aire libre, los senderos que conducen a las colinas de la Moure ofrecen una panorámica de 360° sobre el archipiélago de Thau, Sète y la laguna, con la garriga y sus aromas de tomillo y romero como única compañía en el camino. Montbazin es el tipo de pueblo que no se olvida.





















