MèzeEl alma de la laguna de Thau
Mèze irradia una auténtica tranquilidad que se percibe desde el primer momento en que se pisa sus muelles. Es la ciudad más antigua del archipiélago de Thau, fundada en el siglo VI a. C. por los foceos, y encierra en sí misma siglos de historia marítima, vitivinícola y de la cría de moluscos que se percibe al recorrer sus callejuelas empedradas, sus animados muelles y sus fachadas que dan a la laguna. Primer centro de marisquería de la cuenca de Thau y del mar Mediterráneo, la ciudad cuenta también con 800 hectáreas de viñedos que dan origen al famoso Picpoul de Pinet, ese vino blanco seco y con notas yodadas que pide a gritos un plato de ostras frescas. Mèze es también un parque-museo de dinosaurios que maravilla a grandes y pequeños, una colorida fiesta local, salidas en catamarán por la laguna y mercados donde la actividad es intensa durante todo el año.
Porque en Mèze, la vida se desarrolla al aire libre. En el puerto, donde se codean pescadores y navegantes de recreo; en las masías de mariscadores, donde se degustan los mariscos con los pies en el agua; en los senderos que serpentean entre viñedos y garriga. La ciudad desprende esa generosa calidez de los destinos mediterráneos que saben combinar patrimonio, naturaleza y gastronomía con la misma naturalidad. En Mèze, todo invita a quedarse: una degustación, un paseo, una puesta de sol sobre la laguna.




























