La exposición «Discordance», de Auréline Caltagirone, cuestiona la presencia del pasado en el presente a través de una reflexión sobre nuestros paisajes materiales y simbólicos.
Al confrontar materiales contemporáneos con gestos de transformación, la artista explora lo que nuestros modos de construcción, destrucción y reciclaje dicen de nuestra sociedad.