Cerradas en 1968, las salinas de Frontignan, explotadas por el hombre durante casi seiscientos años, son hoy un paraje natural excepcional, lugar de ocio y de preservación del medio ambiente y la biodiversidad.Visita en el marco de la Semana Europea del Desarrollo Sostenible y de la 4ª Aldea de la Sobriedad y la Economía Circular.