En el siglo XVIII, entre Montpellier y Béziers, una "folie" era una casa solariega en plena naturaleza, protegida por el follaje. Alojarse en la finca significa compartir nuestra "folie". Cuatro habitaciones y suites en la casa solariega, nueve alojamientos en el granero del siglo XIII con techo de sagne, dos residencias y un spa resguardado en las cubas de la bodega de esta antigua finca vinícola. Queremos preservar este calor familiar y garantizar su tiempo de descanso con serena intimidad.