La Abadía está situada en el centro del Macizo de Fontfroide constituido de 4.000 hectáreas de naturaleza intacta.
Bañado por el arroyo de Fontfroide, este suntuoso conjunto cisterciense está anidado en el centro de un paisaje típicamente mediterráneo. Durante la cruzada contra los Albigenses, Fontfroide se afirmó como un bastión de la ortodoxia católica frente al catarismo que combatió con vigor.
Dentro del recinto de la Abadía, los jardines en terrazas implantados en las colinas están abiertos a la visita (según temporada). Fueron creados probablemente bajo la influencia de Constance de Frégose en el siglo XVI y modificados por la familia Fayet a principios del Siglo XX.