Para esta nueva propuesta de paseo, necesitarás una bicicleta. Acércate a tu garaje o a una de las tiendas de alquiler de bicicletas de Sète o Marseillan antes de lanzarte a recorrer el cordón dunar que separa las dos localidades costeras, conocido como el Lido.
A lo largo de 12 kilómetros, (re)descubre las playas de Sète (siete en total) o la que se encuentra a la entrada de Marseillan. No dude tampoco en hacer una pausa para intentar avistar la Corniche, la torre del Castellas, el muelle Saint-Louis o incluso el faro de Onglous, antes de llegar a su destino final: Marseillan-Plage, a 50-80 minutos (fácil), o Marseillan-Ville, a 80-110 minutos (medio).
























