¡Embárcate en una aventura a lomos de un burro por la garriga y déjate guiar por estos adorables compañeros de orejas grandes de la asociación «Beau nez d’Âne»!
Al final del camino, te espera una gran sorpresa: la abadía de Saint-Félix-de-Montceau, un lugar cargado de historia que te ofrecerá unas vistas impresionantes de la laguna de Thau.


























