La capilla se construyó en 1656 (según una placa conmemorativa de 1844 hallada en la nave).
La fachada es de estilo clásico, bastante sencilla, con vanos altos. Sólo se ha trabajado el marco de la puerta, que no es monumental. Está decorado con piedras talladas en forma de diamante y rematado por un nicho tallado con una concha que en su día albergó una estatua de la Virgen María.