El rompeolas Saint Louis, de 650 m de largo, fue la primera obra construida durante la fundación de la ciudad desde 1666.
Este espigón dispone de un paseo junto al mar hasta el faro Saint-Louis, situado en su extremo, en el que se encuentra grabado un verso de Paul Valéry.
También es el lugar de llegada del puerto de navegación de recreo con 300 amarres.
Visita del faro Saint-Louis:
Al final de rompeolas de Saint Louis, se encuentra el faro Saint-Louis, que lo corona. Construido hacia 1680 y demolido en 1944 por los alemanes, fue reconstruido en 1948.
En la actualidad, continúa indicando con su luz roja la entrada del canal y desde entonces está abierto al público. Venga y suba a lo alto de este increíble mirador y disfrute de una vista de 360° sobre el puerto comercial, el puerto deportivo y la ciudad antigua.
Algunas cifras: 2297 piedras, 310 m3 de piedra de sillería, 116 escalones, 25,78 m de altura, 6,50 m de diámetro en la base y 4,55 m en la cima, 3 m de diámetro interior.