Fácilmente accesible en autobús, en bicicleta o en coche, la playa del Lido es una visita imprescindible durante una estancia en Sète. Se puede pasear por la arena a lo largo de varios kilómetros (hasta Marseillan) y disfrutar de unas bonitas vistas del monte Saint-Clair. Un paseo acondicionado permite recorrer la playa en bicicleta o con un cochecito. Encontrarás terrazas donde saborear una bebida caliente y degustar una crepe mientras disfrutas de los suaves rayos del sol, y los niños más afortunados podrán dar una vuelta en un bonito tiovivo.
Si este paseo al aire libre te ha dado ganas de entrar en calor, no dudes en visitar los numerosos museos de Sète. Además, con un pase podrás visitar estos lugares culturales imprescindibles a un precio preferencial.


















