Un poco de historia
Fundado en 1139, este Monumento Histórico constituye uno de los testimonios mejor conservados del arte cisterciense, ya que aún hoy permite contemplar su nave central de 29 metros de altura, sus nueve capillas, su claustro de estilo románico, su fuente, su jardín medieval…
Su particularidad reside en su bodega y en sus 35 hectáreas, que se cuentan entre los viñedos más antiguos del Languedoc. No te contamos más y te dejamos descubrir los secretos de esta auténtica joya cisterciense a través de su yincana.

















