El legado de los romanosCuando el vino fluía hacia Roma
Hace más de 2000 años, los griegos plantaron las primeras vides en esta tierra bendecida por los dioses, en el siglo VI a. C. Pero fueron los romanos quienes transformaron el paisaje en un auténtico imperio vitivinícola.
Imagínese esas vastas fincas agrícolas de las que la villa galorromana de Loupian nos ofrece hoy un testimonio impactante. Sus mosaicos policromados, declarados Monumento Histórico, narran la opulencia de una época en la que el vino de la cuenca de Thau se embarcaba desde los puertos de Loupian y Mèze para llegar a las mesas de Roma.
La villa galorromana de Loupian poseía su propia bodega, capaz de almacenar 1500 hectolitros de vino en enormes jarras llamadas dolia. Un taller de alfareros fabricaba in situ las ánforas estampilladas con las letras «M A F», que luego viajaban por todo el Imperio. La actividad vitícola era tan próspera que se construyó un pequeño puerto al norte de la cuenca exclusivamente para la exportación del preciado néctar.

«De granja en granja®» es un evento dedicado a la agricultura sostenible que se celebra cada año el último fin de semana de abril*, aunque la edición de 2021 se ha aplazado hasta junio.
|









