UN ARTISTA CON RAÍCES
«Ya a los tres años cogía tierra y modelaba figuras o pintaba » , recuerda Jean-Louis. Esa vocación precoz nunca le abandonó. Tras estudiar Bellas Artes, en lugar de seguir los caminos trillados, decidió volver a Frontignan, montar allí su taller y afianzar su trabajo.
«No soy ni pintor ni escultor, soy artista plástico. » Un matiz que lo explica todo: Jean-Louis trabaja con todo tipo de materiales, recicla, transforma. Papel de periódico para crear una ilusión, una piedra y musgo para sugerir un paisaje, madera, arcilla, elastómero. «Reciclo muchísimo».
A sus 70 años, el artista sigue creando con la misma pasión. «Lo que cuenta es el recorrido. Es la suma de todas mis experiencias».
















