Todo comienza en 1981. Louis Higounet, futuro alcalde de Bouzigues, propone una idea sencilla pero fundamental: conservar y poner en valor los instrumentos de la tradición de la cría de marisco y la pesca antes de que desaparezcan. En las instalaciones del Foyer rural, una primera exposición temporal reúne redes, cestas, herramientas de pescadores y material de cría. El éxito supera todas las expectativas. Los habitantes de Bouzigues acuden en masa, aportan nuevos objetos y comparten sus recuerdos. La exposición se convierte en permanente.
Diez años más tarde, el proyecto adquiere una nueva dimensión. Con el apoyo del Ministerio de Cultura, la Dirección Regional de Asuntos Culturales y la Dirección de Museos de Francia, la ciudad de Bouzigues construye un edificio especialmente diseñado para albergar estas colecciones. El arquitecto de Sète Christian Salvador concibe un edificio moderno a orillas del estanque, abierto a la laguna. La escenografía se confía a Beb Phalip, Bérénice y François Goni, quienes idean una puesta en escena original en la que los objetos no se limitan a exponerse, sino que se sitúan en su contexto de uso.
El 21 de octubre de 1991, el Museo del Estanque de Thau abre sus puertas con la distinción de «museo controlado», antecesora de la actual distinción «Museo de Francia». Bouzigues, un pueblo de menos de 2000 habitantes, cuenta ahora con un importante recurso cultural para transmitir su memoria y sus saberes.


















