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Panel 5: El faro de Saint-Louis

El faro de Saint-Louis

Histoire de Sète : le môle et le phare Saint-Louis
Histoire de Sète : le môle et le phare Saint-Louis

En el siglo XVII, el ingeniero Paul Riquet buscaba una salida al Mediterráneo para el Canal del Midi. Al mismo tiempo, el rey Luis XIV necesitaba establecer una rada para proteger a las galeras reales de las tormentas del Golfo de León, así como un puerto de exportación de los productos del Languedoc… Por encargo del ministro Colbert, el caballero de Clerville, ingeniero del rey, identificó el cabo de Sète, hasta entonces deshabitado, como el emplazamiento más adecuado para la creación de un puerto…

Las obras comenzaron el 29 de julio de 1666 con la construcción del muelle de Saint-Louis, que aún hoy protege la entrada del puerto viejo y sobre el que se alza el faro del mismo nombre. Terminado hacia 1680, el muelle estaba equipado con un sencillo faro que señalaba la entrada al puerto a los barcos.

La tormenta de octubre de 1683 arrasó el rompeolas cuadrado del muelle y su faro. Solo quedó un islote de piedra, aún visible, llamado «estron» o «pilon». Se construyó un nuevo rompeolas redondeado, orientado hacia el noreste, coronado por un bastión con una batería de cañones. Inmediatamente se reconstruyó una torre de faro redonda de 14 metros de altura. En aquella época, el faro se iluminaba con leña y carbón. No será hasta bien entrados los años 1690 cuando se pase a la iluminación con aceite.

La tormenta de octubre de 1683 arrasó el rompeolas cuadrado del muelle y su faro. Solo queda un islote de piedra aún visible llamado «estron » o«pilon». Se construyó un nuevo rompeolas redondeado, orientado hacia el noreste, coronado por un bastión con una batería de cañones. Inmediatamente se reconstruyó una torre de faro redonda de 14 metros de altura. En aquella época, la iluminación del faro se realizaba con leña y carbón. Habrá que esperar hasta la década de 1690 para que se pase a la iluminación con aceite.

Hacia 1720, se construyó una nueva torre cuadrada, de 18 m de altura, dentro del recinto del fuerte. Restaurada en varias ocasiones, se elevó hasta los 25 m.

En 1771, este faro fue el primero de Francia en equiparse con una linterna alta acristalada que albergaba una lámpara de aceite.

En 1861 se construyó una nueva torre siguiendo el diseño de Léonce Reynaud: era cilíndrica, de piedra tallada de Cassis y medía 30 m de altura. Esta altura seguía siendo excepcional en Francia para un faro de este tipo. Su arquitectura es de estilo neoclásico, con un pórtico con frontón triangular. Una nueva lente de Fresnel aumenta su potencia. En 1902, el alcance de su haz de luz pasa a ser de 25 millas náuticas al sustituir las lámparas de aceite por iluminación de petróleo.

En 1933, el faro se electrificó.

Entre 1935 y 1944, el faro de Saint-Louis se equipó con un radiofaro. Este dispositivo de comunicación inalámbrica permitía enviar una señal a los buques equipados con radiogoniómetros para paliar la falta de visibilidad en días de niebla.

El 19 de agosto de 1944, el 80 % de las instalaciones portuarias, entre las que se encontraban este último faro, la antigua torre cuadrada y los edificios situados a su alrededor, quedaron destruidas durante los bombardeos. La reconstrucción, idéntica a la original y en el mismo emplazamiento, duró 18 meses. El actual faro de Saint-Louis está en funcionamiento desde 1949.

El faro hoy

Hoy en día se trata de un sencillo faro circular situado a la entrada del puerto. La torre, construida en piedra labrada, mide 6,50 m de diámetro en su base y 4,75 m en su parte superior, que culmina a 33,5 metros, es decir, a 35,85 metros sobre el nivel del mar. Para su construcción se necesitaron 2 297 piedras, lo que supone un volumen de 310 m³. Se trata de piedra caliza del Jurásico, extraída de las canteras de Frontignan, que se ha utilizado para todo el faro, salvo las tres primeras hileras del fuste, que son de piedra de Cassis, único vestigio del faro anterior, destruido en 1944.

Cuenta con 14 ventanas, 12 en el fuste y 2 en la sala de vigilancia, así como una escalera de caracol de 94 peldaños y dos escaleras de mano.

Este faro fue diseñado por los ingenieros Deymie y Molo y construido por las empresas locales Guinet y Mazza.
Se trata de un faro portuario de luz fija, de tercer orden, con cuatro destellos cada 12 segundos, de sector rojo y blanco, con un alcance de 15 millas náuticas, es decir, 28 kilómetros.
La lámpara es halógena solar. En la base del faro, frente al mar, están grabados estos versos de Paul Valéry: «Su ojo móvil mezcla con los destellos de peligro el agua risueña y la danza infiel de las olas».